Ir al contenido principal

UN FISCAL EN LA REPÚBLICA DE LAS LETRAS


A la opinión pública,

Ayer por la tarde, recibí un correo electrónico colectivo de Nicolás Cabral, director editorial de la revista La Tempestad (algo muy extraño en él, valga decir) en el que hace pública la crónica del "incidente" ocurrido a últimas fechas con el diario "Excelsior", a propósito de la crítica inconsistente por parte de Humberto Mussachio desde las páginas del diario al más reciente número de la revista, cuyo dossier de portada lleva por nombre “Mexicanos radicales. La vanguardia artística de una revolución”.

Solidaridades aparte, reproduzco más abajo integra la carta de Nicolás por mi cercanía con la revista no sólo como colaborador desde hace ya varios años sino también como amigo y porque como ciudadano comprometido con el ejercicio de la comunicación, me parece cuestionable el mutismo estratégico del señor Pascal Beltrán del Río, respecto del derecho de réplica de La Tempestad y ante tal disyuntiva sobre la revista en las páginas del medio de comunicación que dirige.

Christian Obregón

***

Queridos amigos,


No acostumbro enviar mensajes colectivos. En este caso he hecho una excepción, con el fin de difundir un caso. Al que le interese la situación del periodismo (cultural o no) mexicano, le recomiendo leer. No es precisamente breve, pero el amor a la precisión obliga a ser puntual. No es un incidente realmente importante (la vida está en otra parte), pero sirve para entender el modo en que operan algunos columnistas y periódicos nacionales. Siéntanse en libertad de difundir el texto entre quienes lo consideren pertinente.



Un abrazo,
Nicolás Cabral

----

Sobre un fiscal en la República de las Letras

por Nicolás Cabral

El periodismo cultural mexicano está en franco declive, declaró en 2008 Humberto Musacchio. Tristemente, su afición a levantar el dedo le impide ver un pequeño detalle: que él es uno de los síntomas de esa crisis. Y no, no me refiero a su prosa funcionarial, producto de su debilidad pequeñoburguesa por los nombres y las medallas. Tampoco a su evidente impericia discursiva, que lo priva de atisbar algo distinto del lugar común. Hablaré de un caso reciente, que afecta a La Tempestad. Así, comencemos por su columna del lunes 22 de febrero.

http://www.exonline.com.mx/diario/columna/871389

El texto comienza con un ánimo celebratorio, pero previsiblemente termina con regaños. Copio la carta aclaratoria que envié a Pascal Beltrán del Río (no la leyó, según me comentó por teléfono), director editorial del periódico Excélsior:

«Antes que nada, agradecemos el espacio que Excélsior y Humberto Musacchio dieron a la edición número 70 de La Tempestad, cuyo tema es “Mexicanos radicales. La vanguardia artística de una revolución”, en la sección “Comunidad” del lunes 22 de febrero. Sin embargo, nos sorprendió el modo en el que la columna pasa del aplauso al registro notarial de nuestras supuestas pifias. He aquí lo que Musacchio llama “errores y omisiones notables”.

En primer lugar, confunde omisiones con criterios editoriales. Nos reclama “identificar en una foto a Gilberto Owen y Xavier Villaurrutia, pero no a Antonieta Rivas Mercado y Celestino Gorostiza”. Efectivamente, decidimos hacer notar a Owen y Villaurrutia en una foto donde aparecen 15 personas, algunas no identificadas. ¿Es un pecado tan grande, considerando que en el pie de foto de otra imagen y en el texto se menciona profusamente a Rivas Mercado y Gorostiza, dado el papel protagónico que tuvieron en el Teatro de Ulises?

En segundo lugar, confunde errores con opiniones. Según Musacchio, Roberto Kolb dice que a Silvestre Revueltas debería considerársele surrealista, pero el musicólogo en ningún momento afirma tal cosa, simplemente señala gestos de su obra asimilables a esa vanguardia histórica. ¿Es correcto decir que la Bauhaus “alguna vez” representó “una visión radical del diseño”? Musacchio dice que no, que la visión persiste en la medida en que algunas piezas diseñadas por artistas vinculados a la escuela siguen produciéndose. Habría que aclararle que el hecho de que algo siga fabricándose 70 u 80 años después de su concepción (y a precios privativos) no quiere decir que persista la voluntad que le dio origen. Con ese criterio uno podría afirmar que la estética de Van Gogh tiene vigencia porque se siguen vendiendo reproducciones de sus cuadros.

Y, por último, lo más grave: nos acusa de un error que no es tal. Jennifer Josten echa en falta dos piezas de Gabriel Orozco en su retrospectiva del MoMA neoyorquino, las “mesas alteradas de ping-pong y billar de mediados de los noventa”. Musacchio dice que, caray, sí están en la muestra, que el problema es que “doña Jennifer” “probablemente no fue” al museo. ¿El columnista estuvo ahí? Pregunto porque nuestra colaboradora, que por cierto asistió a la retrospectiva dos veces, la segunda acompañada de Paulina Pobocha, la asistente curatorial de la misma (en La Tempestad no se comenta nada de oídas), no las vio por ninguna parte: es un hecho que no se exhibieron en Nueva York. No pido que se me crea de buena fe: anexo a esta carta la lista completa de piezas exhibidas, un documento que proviene justamente del MoMA. ¿Sería tan amable el señor Musacchio de indicarme dónde están las mesas de ping-pong y billar?

Pedimos respetuosamente que Excélsior publique esta aclaración. Como cualquier medio impreso, La Tempestad no está exenta de cometer errores. Sin embargo, los que Humberto Musacchio señala no lo son. Y por cierto: cuando el columnista incluye a Francisco Hinojosa entre nuestros colaboradores, olvida aclarar que no participó en el dossier “Mexicanos radicales” sino con un cuento en la sección “Cuaderno para invenciones”.
Rigor, señor periodista.»

Falto de cualquier ética profesional, el periódico no sólo no publicó la carta, sino que se la hizo llegar a Musacchio para que éste la manoseara a su antojo. El resultado es el que sigue:

www.exonline.com.mx/diario/columna/878546

No me queda más que hacer pública, ante el desdén de Excélsior, la segunda carta que envié a su director editorial:

«Me parece muy desafortunado que un periódico dé ventaja a sus columnistas sobre quien solicita una aclaración legítima. El viernes pasado envié, dirigida a usted y no a Humberto Musacchio, una carta, en mi calidad de director editorial de la revista La Tempestad, confiando en que el trato sería distinto. Se optó no sólo por no publicarla, sino por hacérsela llegar al columnista, una persona incapaz de reconocer errores. Espero, sin embargo, que el periódico aclare lo siguiente, incluyendo una disculpa pública de Musacchio y la publicación de mi primera carta:

–El periodista afirmó en su columna del lunes 22 de febrero lo siguiente: “Un artículo de Jennifer Josten dedicado a la exposición de Gabriel Orozco en el citado museo [el MoMA de Nueva York] asegura que en esta muestra están ausentes ‘sus mesas alteradas de ping-pong y billar de mediados de los noventa’, pero lo cierto es que sí estuvieron en exhibición en el Moma, al que muy probablemente no fue doña Jennifer”.

–El viernes 26 de febrero respondí, entre otras cosas: “nos acusa de un error que no es tal. Jennifer Josten echa en falta dos piezas de Gabriel Orozco en su retrospectiva del MoMA neoyorquino, las ‘mesas alteradas de ping-pong y billar de mediados de los noventa’. Musacchio dice que, caray, sí están en la muestra, que el problema es que ‘doña Jennifer’ ‘probablemente no fue’ al museo. ¿El columnista estuvo ahí? Pregunto porque nuestra colaboradora, que por cierto asistió a la retrospectiva dos veces, la segunda acompañada de Paulina Pobocha, la asistente curatorial de la misma (en La Tempestad no se comenta nada de oídas), no las vio por ninguna parte: es un hecho que no se exhibieron en Nueva York. No pido que se me crea de buena fe: anexo a esta carta la lista completa de piezas exhibidas, un documento que proviene justamente del MoMA. ¿Sería tan amable el señor Musacchio de indicarme dónde están las mesas de ping-pong y billar?”

–Las pruebas parecen no bastar, y todo se reduce a una cuestión de “tu palabra contra la mía”. En su columna del lunes 1º de marzo, Musacchio insiste, con su habitual elegancia: “Lo que más molesta al autor de la carta es que yo desmienta a su colaboradora Jennifer Josten, quien dice que en la retrospectiva de Gabriel Orozco en el Museo de Arte Moderno de Nueva York no estuvieron las ‘mesas alteradas de ping-pong y billar de mediados de los noventa’. ‘En La Tempestad no se comenta nada de oídas’, dice el mentirosón de don Nicolás y pregunta en tono muy Cabral: ‘¿El columnista estuvo ahí?’ Pues fíjese usted que sí, estuve ahí y vi las mesas al igual que mis acompañantes y testigos como José Gordon. En cambio usted no fue y habla de oídas, don Nico, basado en la versión de una colaboradora que probablemente tampoco visitó la exposición, que padece problemas de la vista o que, como usted, se basó únicamente en la lista de obra que le hicieron llegar.”

Musacchio ha dado muestras suficientes de no ser un interlocutor ni intelectual ni moralmente válido. En ese sentido, no hay garantías para entablar discusión alguna con él. No hablaré más de sus opiniones desinformadas e ignorantes sobre los contenidos de nuestra publicación, tampoco de la patética y fallida ironía con la que el periodista se refiere a mí. Me importa una sola cuestión: si no miente deliberadamente, entonces está confundido y no ha tenido el tiempo o la decencia de confirmar lo que dice (¡riguroso periodista!). Y lo que dice es mentira: las piezas (Carambola con péndulo, 1996, y Mesa de ping-pong, 1998) NO ESTÁN en la exposición. Pongo a juicio de Excélsior lo siguiente:

–La lista COMPLETA de piezas incluidas en la exhibición, solicitada al MoMA y anexada en mi carta anterior (la anexo nuevamente, por si la extraviaron). Cualquier persona razonable sabe que es imposible que un museo serio incluya en una exposición piezas de gran formato no registradas en la lista OFICIAL de obras, que circula en infinidad de medios internacionales para evitar imprecisiones en la información.

–El catálogo de la exposición incluye fotos de las piezas mencionadas, pero SIN INDICAR a qué colección pertenecen, lo cual tiene un motivo. El libro advierte: “(F)or editioned works that are not included in the exhibition, no collection information is included”. Remitimos a la página 244.

–El vínculo a una nota de Holland Cotter, del New York Times, donde TAMBIÉN hecha en falta cuando menos una de las piezas (la mesa de ping-pong): “Mr. Orozco has since designed things of even more complicated cleverness, like a Ping-Pong table with a lily pond in the middle; a sculptural house incorporating pianos; an outsize chessboard in which all the pieces are black, white or brown knights; and four bicycles welded together and going nowhere fast. The MoMA organizers — Ann Temkin, chief curator of sculpture and painting, and Paulina Pobocha, a curatorial assistant — have passed on these cumbersome bagatelles, but have included two of Mr. Orozco’s largest works.” Las negritas son mías. He aquí la referencia (primer párrafo): http://www.nytimes.com/2009/12/14/arts/design/14orozco.html?pagewanted=2&_r=2

–Si esto no fuera suficiente, tengo los testimonios de tres críticos de arte, afincados en tres países distintos, que asistieron a la exposición y confirman lo que aquí afirmamos.

Dejo en manos de Excélsior la posibilidad de aclarar este asunto desde sus propias páginas y con la seriedad debida (lo que no ha ocurrido hasta el momento). De lo contrario, me sentiré en libertad de difundir el incidente por los canales que considere convenientes.»

Quien ha llegado hasta aquí ya intuye que el periódico no estuvo interesado en aclarar nada. Y, evidentemente, el periodista no tuvo la decencia suficiente como para disculparse y corregirse. Sólo queda denunciar públicamente la impunidad con la que operan algunos periodistas y periódicos mexicanos (tan dados a lamentar la descomposición moral del país). Importa que se conozca su modo de proceder, así sea en casos aparentemente irrelevantes. Como ha escrito Alain Badiou, «El sofista no es mejor que el tirano».

Comentarios

D.A Castro Santacruz ha dicho que…
EXCELENTE SITIO, ESTAREMOS AL PENDIENTE DE LAS NOVEDADES...

SALUDOS

Entradas populares de este blog

JUAN BERRUEZO: EL CENTINELA DE LO ESENCIAL

Discreta, pero enfáticamente "Todo el Universo es Poesía" (editado por Arpa, Comte D'aure) deja claras dos verdades ya sabidas: que la palabra es su casa y que desde ésta espía cada movimiento de la vida. Para eternizarlo en el cuerpo del poema.
*** Conformado por cerca de un centenar de poemas producidos, aparentemente, en diferentes momentos de su vida, "Todo el Universo es Poesía" de Juan Berruezo (Almería, 1933), es un libro de autor que ha entrado en escena para dejar constancia de una empresa poética de largo aliento que, sin más pretensión que legitimarse a sí misma poniéndose al servicio de la experiencia del lector, no sólo comparte algunos de los momentos más álgidos en la vida del poeta, sino que también evidencia una búsqueda estilística sin tregua que lectura tras lectura deja claro que es en la exhaltación del espíritu, la celebración del lenguaje y la custodia de lo esencial en que radican sus motivaciones primarias: su razón de ser.

Si la poesía es…

VENTANILLA ÚNICA DE YOSHUA OKÓN :: ENTREVISTA CON ROBERTO BARAJAS, CURADOR

Ventanilla única, del 7 de octubre al 3 de enero, Museo de Arte Carrillo Gil, Ciudad de México.



Desde el pasado 7 de octubre, el Museo de Arte Carrillo Gil presenta Ventanilla Única de Yoshua Okón (Ciudad de México, 1970), exhibición que reúne obra reciente del otrora fundador de La Panadería (1994-2002), uno de los espacios alternativos que sirvieron de soporte a la escena artística mexicana en la década de los noventa y que al día de hoy sigue siendo punto de referencia.

La muestra está compuesta por instalaciones de video y fotografía e invita a reflexionar en torno a la complejidad ética del espectador frente a la obra de arte. Bajo la curaduría de Roberto Barajas, la exhibición profundiza en la negociación implícita entre obra y espectador provocando que los visitantes se identifiquen con los personajes que aparecen en las imágenes montadas, una situación que provoca que el sujeto social se vuelva sujeto de autocrítica.

¿Por qué una expo individual de Yoshua Okón en este momento?

Yos…

NOLVENN LE GOFF: DE LA ESCULTURA EN PAPEL COMO UNA DE LAS BELLAS ARTES

"EL QUE NO TIENE MEMORIA, SE HACE UNA DE PAPEL". GABRIEL GARCÍA MÁRQUEZ


Imagen:
De la serie "Wing" Cortesía:Nolvenn Le Goff 

(TEXTO PUBLICADO EN EL CATÁLOGO "MUNDOS DE CELULOSA",
A PROPÓSITO DE LA OBRA RECIENTE DE LA AUTORA)

Galardonadapor el Concurso Internacional de Arte Contemporáneo, bARTcelona 2010, la producción actual de la artista franco-mexicana Nolvenn Le Goff (Ciudad de México, 1975) es una suerte de laboratorio alquímico donde la transmutación de la vida de la propia artista juega el papel de elemento clave a la hora de buscar la proliferación del binomio belleza-felicidad que rige toda su producción.

Imagen: De la serie "Ciudades de Papel".
A caballo entre el arte y el diseño, el trabajo reciente de Le Goff (materializado en las series Ciudades de Papel, Conjuntos Armoniosos y Alas) es un manifiesto escultórico, a través del cual la creadora ventila el amour fou que profesa hacia la materia prima de su obra: el papel. Consciente de la dev…